sábado, 31 de mayo de 2008

Etica Comunicador Comunitario


III.- FUNDAMENTO
La ética del comunicador ciudadano tiene como cimiento el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Así pues, esta libertad de expresión es:

UNIVERSAL
Se refiere a toda la ciudadanía, no solamente a los periodistas.

DE DOBLE VIA
Implica tanto el derecho a estar informado como a informar.

RESPONSABLE
Mi libertad no puede servir de pretexto para violentar la libertad de otras personas.

A partir de esta LIBERTAD RESPONSABLE podemos establecer los cuatro pilares fundamentales que sostienen la ética de todo Comunicador Ciudadano .:


3.1.- LA OBJETIVIDAD

3.2.- EL PLURALISMO

3.3.- LA LEALTAD A LA CIUDADANIA

3.4.- RESPETO

3.5.- EN EL CORAZÓN DE LA CIUDADANIA


3.1.- LA MAYOR OBJETIVIDAD POSIBLE

3.1. OBJETIVIDAD
La objetividad absoluta no es atributo de los sujetos humanos. Podemos, sin embargo, aproximarnos a ella.

¿Qué se entiende por objetividad informativa?

SER FIEL A LOS HECHOS
No decir lo que no pasó ni dejar de decir lo que pasó. No tergiversar los datos ni sacarlos de contexto. Una media verdad suele ser una mentira completa.

VERIFICAR LA FUENTE
No dar como noticia los rumores ni las especulaciones. La credibilidad de un medio está en relación directa a la veracidad de su información.

RECURRIR A LA OTRA VERSIÓN
Todo hecho, antes de ser dado como noticia, debe estar comprobado, al menos, en dos fuentes independientes entre sí.

SELECCIONAR HECHOS POSITIVOS
En los noticieros deben destacarse hechos constructivos donde la ciudadanía protagoniza cambios. Noticia no es equivalente a catástrofes, accidentes, crímenes o atrocidades.

SEPARAR HECHOS DE COMENTARIOS
Ambas funciones periodísticas (informar y opinar) son válidas y deben ejercitarse. Pero no mezclarse. Quien escucha tiene derecho a saber cuándo se trata de una cosa u otra.

DERECHO A RÉPLICA
Quien se sienta agraviado por una información tiene derecho a defenderse a través del mismo medio donde ésta fue difundida.

DEBER DE RECTIFICACIÓN
Una información falsa o errónea debe ser rectificada inmediatamente y en el mismo espacio donde se difundió.


3.2.- TODAS LAS VOCES:PLURALISMO


Si el primer pilar de la ética informativa es la objetividad, el segundo no puede ser otro que el pluralismo. Veamos lo que esto implica.

3.2.- PLURALISMO

La sociedad es plural. Los seres humanos tenemos ideas, opiniones y posiciones distintas. Un medio de comunicación social reflejará esta diversidad.

¿En qué consiste el pluralismo informativo?

DEMOCRATIZAR LA PALABRA
Todas las voces se escucharán a través de una emisora que busca construir ciudadanía. El derecho a la diferencia implica el deber de la tolerancia.

VARIEDAD DE FUENTES
Todos los sectores sociales, mayoritarios o minoritarios, son fuentes informativas. Las entrevistas no privilegiarán autoridades o intelectuales.

NINGUNA DISCRIMINACIÓN
Ninguna persona vale más ni menos por consideraciones de raza, género, edad, nacionalidad, idioma, religión, condición social, opinión política, opción sexual o discapacidad.

NINGUNA CENSURA
Ninguna opinión será obstaculizada, ningún tema prohibido. Un mediodemocrático garantiza la libertad de expresión sin censuras previas ni represalias posteriores.

NI AUTOCENSURA
Tanto el público como periodistas y comunicadores podrán expresar sus puntos de vista, aun cuando éstos sean divergentes con la línea editorial de la emisora.

Aplicando estos criterios, un medio de comunicación se volverá representativo de la sociedad plural en la que está inserto.

4.3.- LEALTAD CON LA CIUDADANÍA

Objetividad y pluralismo. Y ahora, como tercer pilar, la independencia informativa. Veamos a qué se refiere esta característica.

INDEPENDENCIA
La información es poder. Por esta razón, quienes informan suelen estar asediados por gente ambiciosa que antepone sus intereses personales o institucionales a los de la sociedad.

¿Qué significa la independencia informativa?

IMPARCIALIDAD
Si quien informa manipula los hechos a favor de su partido político o su confesión religiosa, ya no es información sino propaganda o proselitismo.

NO CALLARSE
No intimidarse por amenazas, peligros o chantajes, vengan de donde vengan, orientados a amordazar a quienes informan.

NO DEJARSE COMPRAR
Rechazar dinero, viajes, donaciones o privilegios, de origen público o privado, dirigidos a interferir la labor informativa.

NI VENDERSE
Actitudes serviles ante los jefes o anunciantes para asegurar el puesto o no perder publicidad son también una forma de corrupción.

TENER AGENDA PROPIA
No ser repetidores de las grandes cadenas que, a su vez, suelen ser voceras de intereses económicos, políticos o militares.

COMPROMISO CON LA CIUDADANÍA
La primera lealtad, antes que con la institución donde cada quien trabaja, es con la comunidad. Los comunicadores y comunicadoras se deben al pueblo.

Con estos criterios garantizamos el derecho ciudadano a recibir una información veraz y oportuna.

3.4.- RESPETOS GUARDAN RESPETOS

Objetividad, pluralismo e independencia. Pongamos la cuarta columna, el respeto, para completar los principios básicos de la ética informativa.

RESPETO
El primer respeto, obviamente, es con los hechos, con la realidad. Informar objetivamente es una muestra de honestidad intelectual.

¿Qué otros aspectos hay que tomar en cuenta? Proponemos un respeto múltiple:

A LAS FUENTES INFORMATIVAS
Es derecho y responsabilidad de quienes informan guardar reserva sobre sus fuentes de información.

A LA VIDA PRIVADA
El ámbito privado no debe ser objeto de información, siempre y cuando en dicho espacio no se violen los derechos de otras personas.

AL PÚBLICO
La presentación morbosa del sexo y la violencia ofende al público, aunque ese público parezca disfrutar esos escándalos.
También resulta ofensivo el lenguaje sexista y excluyente.

A QUIENES PIENSAN DISTINTO
Injuriar o calumniar a los opositores demuestra debilidad de argumentos y deshonra al agresor, no al agredido. La libertad de expresión no es pretexto para insultar a nadie.

A SÍ MISMO
Se requiere coherencia entre la palabra y la vida. Los Derechos Humanos que se proclaman por el micrófono deben cumplirse en la calle y en la casa, fuera y dentro de la emisora.

A OTROS COLEGAS
Reconocer el trabajo informativo ajeno y dar los créditos correspondientes.

A OTROS MEDIOS
Si la información es un esfuerzo colectivo, la solidaridad debe caracterizar a quienes informan. Los medios de comunicación, especialmente los de la localidad, aprenderán a trabajar en red.

Respetos guardan respetos. Una radio que cumpla estos criterios gozará de un merecido reconocimiento por parte de la audiencia.

4.5. : EN EL CORAZÓN DE LA CIUDADANIA

Ya tenemos las cuatro columnas de la información. Pongamos ahora la cúpula que se sostiene sobre ellas.

3.5. LA MISIÓN

La información es un bien social, no una mercancía. Los comunicadores y comunicadoras interlocutan con ciudadanos y ciudadanas, no se dirigen a consumidores.

¿Para qué informamos a través de los medios de comunicación social?

Para construir ciudadanía. Para mejorar la calidad de vida de la gente. Para promover valores humanistas. Enumeremos algunos ineludibles:

* Los Derechos Humanos, individuales y sociales, económicos,
políticos y culturales.
* La democracia, especialmente la participativa.
* El desarrollo sostenible y una justa distribución de la riqueza.
* La identidad étnica y la diversidad cultural.
* La equidad de género.
* La preservación del ambiente.
* La soberanía nacional y la integración regional.
* La cultura de Paz y solidaridad entre los pueblos.

Los cuatro pilares éticos vistos anteriormente no tendrían sentido si no están orientados hacia esta misión. La libertad de expresión encuentra en ella su razón de ser, el techo que cobija a los seres humanos.

Esta ética informativa implica un exigente compromiso personal y colectivo, unas normas de conducta que no pueden ser impuestas por los Estados. Pero tampoco pueden quedar sueltas, dejadas a las buenas intenciones de una autorregulación.

Es la ciudadanía, el quinto poder, quien garantizará la práctica de esta ética. Es la ciudadanía, organizada en observatorios de medios, quien pedirá cuentas al llamado cuarto poder sobre el cumplimiento de esta suprema misión.

Comprometidos personalmente y supervisados por nuestros públicos, aumentaremos la credibilidad, cumpliremos nuestra responsabilidad social, y tendremos un sitio bien ganado en el corazón de la CIUDADANIA.-