viernes, 30 de mayo de 2008

Mandato IV Asamblea de ANARCICH


Comisión modificación a la Ley General de Telecomunicaciones
IV ENCUENTRO NACIONAL DE RADIOS COMUNITARIAS DE CHILE VALPO 2004 .

Yo soy relator del tema de la modificación al cuerpo legal, a la Ley General de Telecomunicaciones, en los aspectos que la ANARCICH junto a todas las radios ha planteado desde hace bastante tiempo en función de introducir los cambios necesarios para el fortalecimiento y desarrollo y consolidación de estos medios de comunicación de carácter local, comunitario, social.

En primer lugar, como comisión, todos los representantes de las distintas radios acogemos y respaldamos el cambio a la modificación en los temas y en los aspectos que ha presentado la ANARCICH, en términos del aumento de potencia, aumento en el plazo de las concesiones, el avisaje comercial y el tema del concurso público. Nos adscribimos completamente, salvo un agregado que no tiene que ver tanto con la modificación de la ley, pero sí se planteó incluirlo para que quedara claramente identificado, que es el tema de que a comunas cercanas, de una misma región, no se les asigne por parte de la Subsecretaría la misma frecuencia para no producir interferencias ni competencias con la misma frecuencia, porque por ejemplo se da el caso de Valparaíso y Viña, que a dos radios comunitarias les entregaron la misma frecuencia y señalaban que cuando hay viento, les pasan a llevar la frecuencia. Por lo tanto, se planteaba como aporte a lo planteado ya por la ANARCICH.

Un segundo aspecto de aporte a la ley es que en el aspecto concurso público se pudiera incluir, e incluso se iba más allá, si desde ahora, cuando se presentaran proyectos técnicos a la Subtel, incluir un elemento básico, dos o tres hojitas que contuvieran un proyecto eminentemente social, del carácter que va a tener la radio. Aunque la Subtel hoy día, de acuerdo al marco legal que nos regula, no lo exija, igual hay algunas radios, como la que yo represento, que les vamos a hacer llegar una carpetita en el sobre con aspectos relativos al ámbito social, porque creemos que es un déficit de la Subtel, que solo le importa la parte técnica y no el proyecto eminentemente social. Ahí haríamos una distinción de explicarle a esta gente cuál es la diferencia entre una radio comercial y una radio eminentemente local y comunitaria. Esos son los aportes, más allá de la propuesta de la ANARCICH.

En ese aspecto, suscribiendo todos la propuesta, más bien nos detuvimos, conversamos y debatimos acerca de la estrategia a seguir para impulsar y promover el cambio de este cuerpo legal. Y ahí nos situamos en dos planos: por un lado, el trabajo nacional y por otro, el trabajo internacional.

En el caso del trabajo nacional lo que hicimos fue ordenar básicamente lo que ya se ha planteado. En ese sentido, queremos apuntar por lo menos a tres temas:

1. Trabajar fuertemente con el Ejecutivo y apuntar nuestra energía y proacción a aquellos interlocutores en el Ejecutivo que tienen que ver con el tema: por un lado, la Subtel, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, y en segundo lugar, algo que ya se ha hecho pero que hay que seguir haciendo, con el Ministerio Secretaría General de Gobierno, porque veíamos que nosotros teníamos como dos instancias de interlocución con el gobierno: por un lado la parte técnica, que no le interesa lo social, que es la Subtel, y por otro lado el Ministerio Secretaría General de Gobierno, que le interesa más bien el tema de la participación comunitaria y el desarrollo de estos micromedios como elementos de apoyo al desarrollo de la participación y al desarrollo local en cada una de las localidades. En ese sentido, hay que irse al cuello de ambas instancias, no dejar a una por sobre otra sino trabajar en conjunto con la dos, sobre todo a partir de un esfuerzo que se ha hecho con el Ministro Secretario General de Gobierno y su compromiso al suscribir también los puntos que ha planteado la ANARCICH.

2. En términos del trabajo con el Parlamento se vieron tres canales posibles de estrategia:

a) El trabajo directamente con la Comisión, pensando que la Comisión va a cambiar en marzo, porque cambia incluso la presidenta de la Cámara de Diputados y se alternan las presidencias y la participación de los parlamentarios en todas las comisiones del Parlamento, y hay que estar trabajando con la Comisión de Transporte y Telecomunicaciones.
b) Por otro lado, todas las radios debieran hacer un esfuerzo por plantearle el tema al diputado del distrito en el cual uno pertenece territorialmente, planteándole la iniciativa de la ANARCICH, y nosotros como radio local, cuáles son nuestras intenciones, cuál es nuestra voluntad y cuál es nuestra petición del cambio de la ley.
c) Y la tercera vía que se plantea en términos del trabajo con el Congreso, es fundamentalmente tener reuniones y sostener conversaciones con todas las bancadas, desde la Alianza por Chile hasta la Concertación. Veíamos que no solo es justificable trabajar con los de la Concertación sino también con los de la Alianza por Chile, porque cada voto que signifique apoyo a nuestra propuesta va a servir, y poníamos como ejemplo que la ley de divorcio, si bien es del conservadurismo de este país, también hubo parlamentarios que votaron a favor, por intereses o situaciones personales, pero siempre va a haber alguien, creámoslo o no, que puede apoyar nuestra iniciativa, y en ese sentido no solo trabajar con las bancadas de la Concertación, sino que abrir nuestro campo de acción a la Alianza por Chile, la UDI y Renovación Nacional. Nosotros representamos a gente de Arica a Punta Arenas, por lo tanto ellos tienen que escucharnos, porque también son representantes de la comunidad.

3. El otro campo de acción de las estrategias es el trabajo de conseguir el apoyo ciudadano, pero eso lleva a una situación anterior, que es la sensibilización a la comunidad respecto a nuestro tema, porque hoy día creemos, y es una autocrítica, que nuestro tema es solo nuestro y de las comunidades más cercanas con las cuales hacemos comunicación popular. En ese sentido, hay que abrir un debate y pasar de la marginalidad a ser un actor que ponga el debate nacional, en la opinión pública, este tema como tema importante de ciudadanía y de protección al derecho de la ciudadanía de poder expresarse.

En el ámbito de la ciudadanía también planteamos que como radios debiéramos nosotros tener, en el posicionamiento para el cambio de la ley, un apoyo jurídico más fuerte, conseguir apoyo jurídico de personas que nos pudieran colaborar para ir a plantear de mejor manera las iniciativas y en el caso de poner el tema en la opinión pública planteamos la posibilidad de también hacer un trabajo comunicacional. Para eso buscamos las asesorías comunicacionales pertinentes y necesarias para plantear el tema de mejor manera, de marketear el tema en la sociedad y ponerlo como un tema esencial de la participación ciudadana en este país.


Finalmente, el tema internacional, que lo planteaba María Pía, es que en Chile se está cometiendo una injusticia. A los gobiernos, a los estados lo que se les pasa es la administración de la frecuencia y del espectro radioeléctrico, y esa administración tiene que ser igualitaria, tiene que ser que pueda acceder toda la gente común y corriente de la mejor forma posible, en ese sentido, creemos que Chile no está generando las igualdades. Está generándose una desigualdad porque a los privados en una economía neoliberal y de mercado les entrega la posibilidad de que tengan una cantidad de elementos técnicos por sobre las radios comunitarias, y en ese sentido se produce la desigualdad. En el trabajo internacional lo que se plantea derechamente es una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para señalar la injusticia del uso discriminado de la frecuencia y del espectro radioeléctrico, siendo un bien nacional de uso público, al que tiene que tener acceso toda la humanidad y, en este caso, todos los ciudadanos chilenos. En este caso, la línea de trabajo internacional va por la vía de la denuncia. Hay casos concretos que han ocurrido así, está el ejemplo del Libro negro de la justicia chilena, que fue planteada en la CIDH, y hay una serie de elementos que no han sido acogidos en la justicia chilena, donde los actores involucrados han tenido que acudir necesariamente a esta instancia de defensa del derecho internacional.

Por ahí es la propuesta de esta comisión, que más que seguir discutiendo cuáles son los elementos del cambio de la ley, más bien ponernos proactivos en función de cuáles son las estrategias para echarle para adelante y modificar de una vez por todas la ley.